
La escalada del conflicto bélico tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán mantiene bajo máxima presión los precios internacionales del crudo. Este miércoles 4 de marzo de 2026, el precio del barril de petróleo Brent, referencia para el mercado argentino, opera con una marcada inestabilidad y registró picos de US$ 84,47, niveles que no se alcanzaban desde julio de 2024. La cotización se ve impulsada por el cierre «de facto» del Estrecho de Ormuz, donde la Guardia Revolucionaria iraní amenazó con atacar cualquier buque que intente cruzar este cuello de botella por el que circula el 20% del flujo marítimo de crudo mundial.
En este contexto, el presidente de YPF, Horacio Marín, admitió que el alza sostenida de la materia prima podría trasladarse de manera gradual a los surtidores locales si el escenario bélico se extiende en el tiempo. Según explicó el directivo en las últimas horas, si el barril se consolida en torno a los US$ 85 durante varios meses, la presión para ajustar los valores de la nafta y el gasoil será inevitable. No obstante, Marín subrayó que la compañía aplica una política de promedios móviles para evitar que los picos diarios de volatilidad generen un impacto abrupto e inmediato en el bolsillo de los argentinos.
Tensión global, precios locales y régimen de promedios en YPF
La petrolera estatal busca llevar tranquilidad al mercado interno mediante una gestión de precios que amortigua los «cimbronazos» de la guerra. Marín insistió en que los movimientos bruscos pero breves no se traducirán automáticamente en aumentos en los surtidores, priorizando la estabilidad frente al pánico financiero que hoy derrumba las bolsas de Nueva York y Europa. «No hay que actuar con pánico; YPF monitorea la evolución para que el consumidor no sufra saltos abruptos», remarcó el directivo. Además, señaló que parte de los ajustes recientes en los precios internos responden a la actualización de impuestos específicos (ICL e IDC) y no estrictamente al contexto internacional.
Sin embargo, el panorama económico en Argentina ya siente los coletazos del conflicto. El Riesgo País se acercó este miércoles a los 600 puntos básicos debido a la «fuga hacia la calidad» de los inversores globales que abandonan mercados emergentes por el temor a una guerra prolongada. A pesar de este entorno adverso, Marín destacó que la crisis ratifica el valor estratégico de Vaca Muerta como un proveedor seguro de energía. En un escenario de precios altos, se estima que el país podría alcanzar exportaciones energéticas anuales por US$ 50.000 millones, consolidándose como una alternativa confiable fuera de la zona de combate en Medio Oriente.
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